Mi adorada pueblerina
"—Ignacio… El aludido giró en redondo. Frunció el ceño. Maldita la gracia que le hacía toparse en aquel instante con Queta Solares. Le gustaba demasiado aquella bella y coqueta muchacha. «Un día —pensaba cada vez que la encontraba—, ella se …
- ● 97% match for you
- ● romance
the long version
"—Ignacio… El aludido giró en redondo. Frunció el ceño. Maldita la gracia que le hacía toparse en aquel instante con Queta Solares. Le gustaba demasiado aquella bella y coqueta muchacha. «Un día —pensaba cada vez que la encontraba—, ella se saldrá con la suya y me cazará. Pues le costará trabajo. Por mil demonios que sí.» —Cariño… —Hola, Queta —saludó Ignacio haciéndose el indiferente—. ¿Dónde te has metido todo este tiempo? —¿Me has echado de menos, cariño? No lo sabía. Te aseguro —rió burlona— que de haberlo sabido no me habría marchado —se colgó tranquilamente de su brazo—. ¿Me convidas a una copa? Hace miles de años que no oigo tu voz ronca diciéndome que me quieres. —Yo nunca te he dicho que te quería —rezongó Ignacio enojado. —Bueno, que te gusto. Porque te gusto mucho, ¿eh, cariño? —Hum… —Llévame a tomar una copa. Te contaré de dónde vengo, lo que hice, cuantos corazones partí… —Dos docenas cada día —dijo él entre dientes—. Vamos, entremos en esa cafetería."
Margaret's verdict
""—Ignacio… El aludido giró en redondo. Frunció el ceño. Maldita la gracia que le hacía toparse en aquel instante con Queta Solares. Le gustaba demasiado aquella bella y coqueta muchacha. …"
highlights
what readers held onto
No highlights yet. Be the first.
discussion
what readers said
No reviews yet. Finish it; tell us what you found.